domingo, 30 de marzo de 2014

7. EL PAPEL EN LAS LITURGIAS INDÍGENAS MESOAMERICANAS

Cuida de la tinta negra y roja
los libros, las pinturas,
colócate junto y al lado
del que es prudente, del que es sabio.
Exhortación a un estudiante, Códice florentino

Leyendo el libro El papel indígena mexicano (México: SEP, 1973), de Hans Lenz, he encontrado que hizo la siguiente mención:
Tezcaclipoca con estandarte de papel.
Entre los popolocas había un ídolo de la estatura de un hombre que llamaron Malteutl, que quiere decir dios de papel. Le teñían con la sangre de los hombres, porque todas las veces que ellos ganaban una batalla, sacrificaban los mejores esclavos que capturaban y para demostrar su agradecimiento les arrancaban en vida el corazón y mojaban en la sangre del corazón un papel tan grande como una mano.
Tomó Lenz esta información del Journal de la Société des Américanistes de Paris, y es probable que conociera la Teogonía e historia de los mexicanos (México: Porrúa, 1965), de Ángel María Garibay K.,  que fue publicada en la colección Sepan cuantos...
En su tesis de maestría en historia del arte, y citando a Garibay, Elizabeth Ávila Figueroa (2011) trató sobre esto mismo con algunas aclaraciones:
En las crónicas del siglo XVI que conservan la historia mítica de los mexicanos, se refiere que los populocas tenían a su dios Amateotl (dios del papel), el cual construían con hojas de papel tan grande como una mano mojadas con sangre de corazones.
De esta manera, las noticias que nos brindan estos tres autores apuntan a un tema no considerado hasta ahora en las investigaciones mesoamericanas, referente al uso del papel en las liturgias de los indígenas mesoamericanas. Al respecto, Lenz abundó en otros ejemplos de los pueblos que vivían en el valle lacustre de México e hizo una breve mención de los tarascos y los otomíes a partir de lo que encontró en los códices, sobre todo en el Borbónico y el Mendocino, así como en algunos textos de los conquistadores.
Yaxchilán, Dintel 25.
Indagando un poco más, tenemos que Miguel León-Portilla publicó en su libro de Literaturas indígenas de México (México: FCE, 1992) el interesante caso de los dinteles de Yaxchilán, Chiapas, de los cuales algunos tratan sobre la señora K'abal Xook, quien fue una de las esposas del gobernante Itzamnaaj Bahlam II, a quien se debe el gran esplendor de esta ciudad antigua.
En el dintel 25, localizado en la plaza principal de Yaxchilán, podemos ver la escena de un acto ritual ejecutado por la señora Xook. Nos refiere León-Portilla que esta señora ha quemado papeles con esencias propiciatorias en un pebetero, que se encuentra en el suelo junto a ella. El olor y el humo hacen que se le aparezca el dios al que ha invocado, el cual asoma de las fauces de una serpiente y parece amenazador, por lo que la señora Xook está sobrecogida. En la parte superior del cuadro, están glifos mayas que aún no sabemos leer, pero que nos revelarían más sobre el sentido de esta escena.
Vamos a agregar otro caso que pudo testimoniar Fernando Benítez (Los indios de México. T. 1. México: Era, 1967, impr. 2002), relatándolo de la siguiente manera:
Las ceremonias del peyote -se le caza con flechas-, las canciones que les canta el Venado Azul en el éxtasis, la obtención posterior de la sangre del venado durante la cacería ritual, única capaz de fecundar los campos, y más tarde los viajes rituales al mar, santuario de la diosa Aramara, a las cuevas de Teacata donde está la diosa de la Tierra Nacahué y a la Laguna de Chapala donde crece Rapa el Árbol que Llueve, también llamado el Dios del Papel, forman un ciclo religioso, una cadena de ritos que abarcan de un modo o de otro, casi la mitad del año huichol.
Sacerdote con ornamentos de papel.
Este ejemplo del pueblo huichol también fue comentado por Rafael Atri (http://patrimonioculturalatri.wordpress.com/2013/02/20/delimitacion-y-conservacion-del-patrimonio-por-tugores-aplicado-en-la-ruta-huichol), quien indicó que en Rapavillemeta, un lugar misterioso del Lago de Chapala, crece Rapa, el árbol que llueve, también llamado "Dios del Papel".
Así, encontramos que los pueblos indígenas de ayer y hoy han considerado el papel -los aztecas el amatl y los mayas el huun- como un protagonista de sus liturgias, esto es, que lo han tenido presente en todos los momentos en que han buscado el contacto y la comunicación con sus dioses.
Si queremos saber más sobre este interesante asunto, es preciso buscar en las fuentes históricas, antropológicas y sociológicas, indagar en los vestigios arqueológicos, así como en los estudios físicos y bioquímicos de los soportes del papel del pasado y el presente entre nuestros indígenas, aunque quizá esto es un conocimieneto cuyo hallazgo debería corresponder, en primer lugar, a los propios indígenas de nuestros días.